miércoles, 7 de mayo de 2014


ENTRE TANTA MIERDA APRENDEREMOS A NADAR:

(o la preocupaciones de una estudiante de arquitectura en Venezuela)

He decidido abrir un blog, por primera vez tengo algo que contar, quiero contarles mi perspectiva de la polémica situación de mi país, y los retos a los que nos enfrentamos en nuestra universidad, más específicamente en mi carrera.

 Después de varios meses de paro universitario en los que me dedique a leer para tratar de entender la vida, mi lugar en  ella y cuál es el papel que juego en mi sociedad, en mi comunidad, en mi familia, en fin, como se lo imaginan no logre dar solución a tan complicado problema, antes de poder comenzar a formular la pregunta seriamente, ya se reiniciaban las actividades académicas, así que, me parecía increíble que después de tanto caos, en cuestión de 1 semana la ciudad volvía a funcionar, y todo parecía volver a su cauce natural, así que llegue a mi facultad, a tiempo para mi primera clase de el lunes en la mañana, pero como de costumbre mi profesora de historia no estaba allí a la hora pautada, ni media hora después, ni una hora después, al final, no llegó, era hora de la siguiente clase, y mi profesor de Sistemas de Representación estaba ahí a tiempo, como siempre, pero, la persona encargada de las llaves del salón, no estaba ahí, no sé, ese día decidió no ir a trabajar y privar de el derecho de estudiar a 45 estudiantes, al igual que mi Profesora de Historia, a quién le pasa con más frecuencia, entonces me pregunto: estas personas quienes tienen la responsabilidad y el deber de formar ciudadanos capaces de sacar adelante un país que se hunde en el lodo de la desesperanza y la desidia, o por lo menos unos que tengan la fortaleza moral de no aceptar como algo normal las fallas morales y de carácter de nuestra sociedad actual, deciden deliberadamente huir de su deber y quedarse durmiendo en sus casas dando a entender que renuncian a enfrentar la realidad, que no se sienten en lo absoluto responsables de la situación, o capaces de generar algún cambio. No es eso causa de despido en cualquier otra parte del mundo?

¿Esta eso bien?

¿Qué valor puede tener la opinión política de este tipo de personas?

¿Quiero yo, como estudiante de arquitectura, ser parte de este grupo de personas?

¿Qué futuro nos  espera si estos son los mensajes que envían nuestros educadores?

¿Qué papel juego yo?

Con esas preguntas y nudo en la garganta me fui a almorzar, para mi clase de taller de diseño, mi profesor llego a tiempo, paso antes por el departamento para averiguar cuánto tiempo teníamos para terminar el proyecto que dejamos ¨on the go¨ antes de que empezaran los disturbios, al llegar dice que tenemos tiempo de conversar porque no hay evaluaciones ni asistencias hasta la semana que viene, ¿Qué conversamos? Conversamos sobre una preocupación que según él, ha tenido siempre, durante su vida como estudiante, como recién graduado y ahora como profesor, y es esta: “Perdemos 5 Años de nuestra vida, estudiando,  desarrollando habilidades, resolviendo problemas, proyectos, que cuando nos graduemos no vamos a tener la oportunidad de desarrollar porque se desenvuelven en una utopía, en una fantasía que nada tiene que ver con nuestra sociedad”. Ahora, yo me pregunto: entonces, ¿Qué estamos haciendo? ¿Porque perdemos el tiempo? Si queremos ser profesionales, y ser capaces de ejercer nuestra profesión, no eso lo primero a lo que deberíamos prestarle atención?  Me refiero a nuestro tiempo, nuestra sociedad, analizar a fondo nuestros problemas, INVERTIR,  estos 5 años en formar una configuración mental que nos ayude a enfrentar a la sociedad a la que veremos al graduarnos, tratar de vivir en la realidad (por mas asco que nos dé) porque es la única manera de dar respuestas adecuadas como arquitectos, de cualquier otra manera nos arriesgamos a caer en el ridículo, de querer dar respuesta con utopías, y sentirnos derrotados cuando no podemos llevar a cabo proyectos que están “como meando fuera del pote”.


Pensando en eso, poco cerebro tengo para pensar en cómo voy a resolver un “Espacio Sanitario” de 5x5 mts para dos personas aplicando las teorías del diseño y la composición y todas esas cosas bonitas de las que hablamos en los primeros semestres, o buscar en mi mente el catalogo de soluciones que he empleado y me han servido en otros proyectos, que son las tareas que tengo para mí taller de diseño, me monto en el bus, en entre tanta pensadera llego a mi casa mas rápido de lo que esperaba, y  más cansada de lo que planee, no pude llegar a trabajar, necesitaba dormir, mi papa me dijo que antes cuando la comida en el comedor era fea se la tiraban en el piso a la gente del comedor, están alimentando seres humanos, no animales, ¿Qué pasa?  ¿NOS ESTAMOS QUEDANDO DORMIDOS?.

Me despierto, hoy es miércoles, tengo construcción.

Llego a la facultad, mi profesor está a tiempo, siempre lo está, se toma muy en serio su profesión.
Y está a punto de comenzar el único debate digno de mención en toda mi carrera universitaria, el nos pregunta que pensamos de la situación, uno dice que no entiende como puede estar en un taller de diseño en el que no se preste atención a los problemas actuales, una  dice que ella diseña pensando en  un país utópico para poder dar solución  a los problemas, yo digo que eso es absurdo!  Ella dice que quizás en otra parte del globo esas habilidades le sean de provecho, yo le digo que siento que irse de Venezuela sin retribuir nada a cambio de la educación y las partes buenas de tu vida es como venderle el alma al diablo, es irse para vivir mejor a cambio de que tu familia y los que quieres se queden viviendo en el infierno, ir a hacer trabajitos en una empresa donde te paguen bien, tener una casa, quizás con suerte dormir tranquilo y venir de vacaciones de vez en cuando hasta que te des cuenta que no quieres que tus hijos aprendan a ser tercermundistas y decidas no regresar, uno dice que nuestra profesión es una servicio que prestamos a nuestra sociedad, alguien pregunta que como podemos desarrollarnos como arquitectos si no hay cemento, no hay cabillas, y cualquier solución con tecnologías innovadoras está afuera del alcance, yo intervengo de nuevo y les presento mi inquietud de que como venezolanos no hayamos sido capaces de desarrollar tecnologías que partan de nuestros conocimientos ancestrales, que estén adaptados a nuestro clima, a nuestra tierra que vengan de los indígenas, o que se yo, como es posible que no seamos capaces de producir ni lo necesario para sobrevivir, en nuestra situación actual, otra persona interviene y dice: que se supone que hagamos? Construir con bahareque y olvidarnos que existe un mundo mejor afuera? Otra persona dice que hay que hacer un balance entre utopía y realidad, hay que lanzar nuestra ancla hacia el futuro porque si no nos ahogamos, yo pienso que esa es una buena forma de pensar, pero es indispensable entender el problema a fin de trazar el camino, el profesor nos dice que estamos muy abstractos que necesitamos puntualizar saber quiénes somos y que podemos hacer para ayudar, entonces nos presentamos de nuevo, decimos nuestros nombres y de dónde venimos algunos dicen cosas interesantes otros optan por decir soy estudiante y me llamo tal, descubrimos que en nuestro salón hay madres, trabajadores, indígenas, hijos de inmigrantes,mantenidos, emprendedores, hijas de madres solteras, personas con mucha facilidad económica, y otras para las que cada día es un milagro, que suerte esa es una buena muestra de nuestra sociedad, el profesor nos propone hacer pedacitos el programa de la asignatura y re-dirigirlo en función de algo más real, proponemos la visita de un antropólogo, para ayudarnos a ver cómo podríamos abordar el estudio de la tecnología indígena para uso arquitectónico, el estudio de las construcciones de las olimpiadas de Brasil, impacto económico y social, proponemos abordar la asignatura como un taller donde podamos llevar situaciones que nos inquieten a la hora de elegir tecnologías en un proyecto, permisologias, opciones de financiamiento para la investigación, análisis social y arquitectónico de obras locales que sean dignas de admiración y muchas otras cosas, creo que hemos ganado! Hemos logrado redirigir nuestra educación, les contare como nos va en esta aventura en el blog.


"Artículo 2.- Las Universidades son instituciones al servicio de la Nación y a ellas corresponde
colaborar en la orientación de la vida del país mediante su contribución doctrinaria en el
esclarecimiento de los problemas nacionales."
LEY DE UNIVERSIDADES
(Gaceta Oficial No.1429, Extraordinario, del 8 deseptiembre de1970)

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